Utilidad de las huelgasEn toda mi vida he vivido numerosas huelgas en el ámbito educativo desde que estoy en el instituto hasta cuando acabe la universidad y todas ellas se han hecho para nada. A mi parecer las huelgas de hoy en día no son de igual potencia y efecto como las que hacían nuestros abuelos y padres y que tan orgullosos cosechan en sus recuerdos; huelgas que producían cambios, dimisiones, efectos y justicia en cómo debía de basarse y organizarse uno de los pilares básicos de la sociedad, la educación.

¿Pero qué sucede? ¿Por qué no sirven? ¿Dónde están sus efectos?... Aun en mi corta pero intensa vida como estudiante no he visto mayor efecto que el de un día perdido de clase (o días) y carreras al día siguiente para recuperar la materia perdida. En fin, distorsionando el curso lectivo sin ninguna razón importante.

El problema es simple y complejo al mismo tiempo. Simple en el resultado que se quiere obtener, en el caso de la huelga de esta semana, es que el ministro de educación dimita y se retire la tal conocida y polémica ley LOMCE. Los puntos que más se critican son de tipo religioso, se quiere que la religión compute en las medias y sea del mismo calado que las demás materias. Normal que haya sectores que estén en contra, ¿cómo puede ser que la religión, algo muy personal de cada persona, variable y diferente pueda beneficiar a unos, en el caso de tener religión y perjudicar a los que no la cursen? Creo que está mal orientada la ley en este aspecto porque beneficia a unos pocos o muchos dependiendo del centro. De aquí el dilema de que sectores y organizaciones religiosos estarán a favor de esta ley y en contra de la huelga de esta semana. Difícil el consenso.

 Otro punto discrepante es la evaluación de la lengua castellana e inglés como materias troncales, mientras que las lenguas autonómicas quedan en un segundo plano. Yo no me explico cómo esta ley puede, en un país tan diversamente cultural, poner una lengua por encima de otras. Sí que es cierto que el castellano es la madre de las lenguas y que de por si es más importante desde la visión de Estado español, pero si nos paramos en cada individuo y la importancia que le da él a cada lengua que conoce, es probable que le dé igual importancia al castellano y a su lengua autonómica. Aquí tenemos organizaciones en defensa del gallego, catalán, valenciano, etc. que están en contra de la citada ley. Estos si que acudirán y apoyaran la huelga y otros no, por ejemplo las comunidades autonómicas que no tienen una segunda lengua no les importa este punto de la LOMCE obviamente, porque no les influye ni les afecta. Egoísmo e indiferencia a los demás.

Cuando se realiza o se quiere modificar una ley, ésta debería de tener el mayor apoyo posible porque solo así tendrá futuro y continuidad; esta no la tiene. La respuesta de la sociedad en una huelga que durará tres días y que no estará representada por todos los organismos que debería para poder paralizarla, sencillamente porque está a medias, a medio consensuar, apoyado a medias.

En resumen, una mitad en clase y la otra mitad en la huelga. Una huelga a medias no sirve, como todas las que he vivido. Los políticos han hecho de la educación un arma y como en este país la política es bipartidista, la educación también lo es. Se hace una huelga para nada, bueno si, para perder un día o días de clase y recuperarlo deprisa al día siguiente, solo para esto.

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